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De
las casas más notables existentes en la calle de
las Monjas Descalzas, hoy en obras, es la mal
llamada de "Pepita Tudó" que hace
esquina con la calle de la Misericordia y por su
espalda da a la del Trillo. Además llama
poderosamente la atención el jardín y la torre
mirador. Lindaba por su derecha con el antiguo
Asilo de San Rafael considerado por el PGOU del 87
como de protección estructural (B-47), de gran
interés artístico, pero desaparecido y convertido
en pisos.
Gran parte de 730 metros cuadrados, arruinados. El
PGOU del 97 la califica como de protección
integral (B22), pues detalla que "los
elementos de interés tipológicos: espacios de
acceso, patio principal y elementos de
articulación espacial del edificio. Fachadas y
crujías asociadas a los mismos.
Jardines...vegetación arbórea existente".
Responde este edificio a la tipología de casa
tradicional de los siglos XVII y XVIII, si bien
algunas reformas decimonónicas como la erección
del jardín le confieren un aire romántico.
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Presenta una fachada unitaria de dos plantas
acusadas longitudinalmente por una cerca y coronada
por la cornisa tradicional de cubículos por donde
se inclina una de las aguas del tejado. Cuatro
huecos equidistantes en cada piso: b/p, c/p, b/c,
c/c, de escaso volado (un ladrillo para los cierros
y dos para los balcones) que delatan su
anterioridad al siglo XIX:
el costado de la casa que mira hacia el jardín,
casi entero destruido por un incendio, fue la zona
noble, aunque su parte inferior fue convertida en
bodega en una de las reformas de la casa, a pesar
de haber sido su puerta inferior la principal ,
dado el carácter que conserva el friso de suaves
relieves sobre el que descansa el balcón.
El mismo jardín conserva una navecilla donde se
levanta un mirador con veleta casi exenta, que
seria de la casa desaparecida, y abre una puerta a
la calle Misericordia. La arboleda de este jardín
cerrado con muros de hermoso remare formando
guirnaldas, reverdece estas calles del Barrio Alto.
La zona de la casa que da a la calle del Trillo, y
la mas destrozada, estaría dedicada a bodegas,
almacenes y patios secundarios, aunque al principio
independiente debió anexionarse a la casa grande
de Descalzas, pues los muros medianeros formaban un
almizcate que luego se uniría con un voladizo.
Desde antes de 1752 perteneció a los Martínez de
Espinoza, cuyo fundador, Mateo creó su emporio
urbano en la calle Descalzas; y su hijo Félix,
cargador a Yndias lo continuo llegando a ocupar el
máximo cargo, el de Prior, en el Consulado de
Comercio, además de desempeñar el cargo de
Regidor y ocupar puestos en las instituciones
públicas del siglo ilustrado. Entre 1775 que
vendieron la casa hasta 1849 desconocemos sus
propietarios, y por tanto no podemos afirmar que
fuera la mujer de Godoy Pepita Tudó; que los mas
probable seria que visitara por una jornada
Sanlúcar y el propietario de la casa se la
ofreciera.
En 1889, Nicolás Muiños y Muiños , Jefe Superior
de la Administración Civil y Comisario de Marina
retirado, queda inscrito en el Registro de la
Propiedad como titular de la casa, donde se
describe pormenorizadamente. De la casa hizo su
dueño tres y construyó dos bodegas cada costado
bajo suprimiendo la portada de la izquierda. La
casa principal junto al jardín medían 42 m.
Zaguán, patio con galerías de columnas y suelo de
mármol, aljibe, escalera -con bóveda-: " y
en la que existe en su frente un cuadro de
porcelana de una Virgen de bastante mérito
artístico en marco de madera chavolado y
adosado". Y en el piso alto: comedor, cocina;
sala con balcón a Descalzas con paredes y techos
pintados al óleo; gran salón con vistas al
jardín, paredes y techos decorados con ricos
lienzos al óleo con paisajes de ruinas, edificios,
fuertes balizas y buques; gabinete de estilo
chinesco; comedor con torno. Pero llama la
atención la habitación octogonal con balcón que
da al jardín comunicándose por una escalera que
parte de una de los ochavos hasta el bajo, de ella
es posible que se eleve otro mirador almenado que
no se ve desde la calle. Con respecto al jardín
dice se dice "existe una bonita fuente de
piedra jaspeada con un pilón y en ella una figura
en el centro con juegos de agua"-todavía
existente-.
Entre 1909-1930, un comerciante francés avecindado
en París, Maurice Stora posee la casa, y tal vez
sea entonces cuando van saliendo riquezas como una
obra cerámica de la Virgen atribuida al taller de
La Robbia. De 1930-35, Benigno de la Vega Inclán y
Flaquer, II Marqués de la Vega Inclán, primer
Comisario Regio de Turismo, creador del Museo
Romántico de Madrid, impulsor de paradores, etc,
es el propietario de la casa que a su vez venderá
al sanluqueño Emilio Hidalgo y este a una
Inmobiliaria que también ha adquirido la casa de
la calle San Agustín con el escudo de Mergelina,
de la que esperamos una óptima rehabilitación.
Es interesante la obra de M. Barbadillo sobre
Godoy, editada en 1979 donde se recoge una serie de
fotografías de la casa que nos dan idea de como
era su interior.
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