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Todos
conocemos los valores históricos y artísticos del
palacio de Arizón. Ya sabemos que es un magnífico
conjunto residencial-industrial de los siglos XVII
y XVIII, único en Andalucía por conservar todos
los elementos característicos de las casas de los
antiguos comerciantes con Indias de la Bahía de Cádiz
--entresuelo para oficinas; pinturas murales en
exterior e interior, torre-mirador, etc.--, así
como todas sus principales dependencias –ya no
tantas— dedicadas a almacenaje, bodega,
residencias, apeaderos, patios... La Casa Arizón
es, por todo ello, un testigo insustituible
del papel histórico que jugó Sanlúcar en las
relaciones del comercio americano durante la Edad
Moderna.
Esta espléndida edificación fue vendida por la familia
Arizón en 1988, hallándose entonces en bastante
buen estado de conservación. Desde aquel año
hasta hoy, este palacio ha venido sufriendo un
progresivo deterioro y depravación. Después de
trece años de haberse incoado el primer expediente
para su Declaración como BIC, instruido a
iniciativa de la Delegación Municipal de Cultura,
entonces del CDS, el Palacio del Marqués de Casa
de Arizón fue declarado en 2001 por la Junta de
Andalucía “Bien de Interés Cultural”,
con categoría de “Monumento”, por el que la
finca quedaba inscrita en el Catálogo General del
Patrimonio Histórico Andaluz. Pero, además, en el
Catálogo del PGOU de Sanlúcar esta edificación
se encuentra protegida con la máxima categoría de
“Protección Integral” (A-23), es
decir, que hay que conservar sus principales
unidades edificatorias y elementos más singulares.
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Escalera Casa siglo XVIII en 1988 |
Aunque esta Declaración de Monumento, según la Ley de
Patrimonio Histórico Andaluz (1991), obliga
a los propietarios a preservar el inmueble,
pues “tienen el deber de conservarlo,
mantenerlo y custodiarlo de manera que se
garantice la salvaguardia de sus valores”
(Art. 15.1), también les beneficia
económicamente en cuanto que “los
propietarios... de bienes inscritos en el
Catálogo General del Patrimonio Histórico
Andaluz que vayan a realizar en los mismos
obras o actuaciones de conservación,
mantenimiento o custodia podrán obtener ayudas
o subvenciones encaminadas a facilitar la
realización de tales obras o actuaciones”
(Art. 95.1.), concediéndose tales
subvenciones “con arreglo a los
criterios de la mayor necesidad de
protección” (Art. 95.2.). Y está
claro que la Casa Arizón tiene necesidades
imperiosas de protección. No es de
extrañar, pues, que la propiedad de Arizón,
nada más hacerse pública la Declaración de
BIC, anunciara una urgente reunión con la
Consejera de Cultura. Además, los monumentos
declarados BIC están exentos de
contribución municipal, que en el caso de
Arizón no debe ser nada despreciable. De
hecho, el pasado verano 2002 los propietarios
ya han gestionado la exención de IBI
en el Ayuntamiento. Por tanto, los
valores históricos y culturales de este
monumento y su protección oficial se están
utilizando en favor de la supuesta
especulación y, desde luego, en beneficio
económico de la empresa propietaria. |
Pero, ¿quién tiene la culpa de todo esto?. Está claro
que, en primera instancia, son los políticos
sanluqueños los principales responsables de que
este monumento se venga definitivamente abajo.
Izquierda Unida y algunos otros partidos hacen y
gritan lo que pueden. También el grupo ecologista.
Unos y otros vienen denunciado año tras año el
estado de abandono de la Casa y solicitando
reiteradamente su expropiación. Las sucesivas
corporaciones municipales han estado saltándose a
la torera la legalidad vigente. Porque, según la
Ley de Patrimonio, “corresponde a los
Ayuntamientos la misión de realzar y dar a
conocer el valor cultural de los bienes integrantes
del Patrimonio Histórico Andaluz que radiquen en
su término municipal” (Art. 4º 1.),
debiendo asimismo “adoptar, en caso de
urgencia, las medidas cautelares necesarias
para salvaguardar los bienes del Patrimonio Histórico
Andaluz cuyo interés se encuentra amenazado”.
Y, si lo que está ocurriendo con la Casa Arizón
no es un “caso de urgencia”, que explique el
Ayuntamiento lo que es. También se faculta a las
Administraciones a expropiar total o
parcialmente un bien, por “causa de interés
social”, cuando se produzca “falta de
cumplimiento de las obligaciones establecidas en
esta Ley por los propietarios...” (Art. 19 de LPHA).
Por todo ello, tanto la propiedad como los responsables
municipales han incumplido durante todos estos años
sus obligaciones de conservar y proteger la Casa de
Arizón, infringiendo la actual Ley de Patrimonio
Andaluz, pues constituyen “infracciones
muy graves”, sancionadas con multas de hasta 100
millones de pesetas, todas “aquellas actuaciones
que lleven aparejada la pérdida o desaparición o
produzcan daños irreparables” (Art. 111.1.),
así como “la omisión del deber de
conservación cuando traiga como consecuencia
la pérdida, destrucción o deterioro
irreparable” (Art. 111.2.).
| Pero parece que a los
vertiginosos gobiernos locales de Sanlúcar
no les da tiempo a establecer una adecuada y
definitiva política cultural que establezca
los mecanismos e instrumentos necesarios para
defender la generalidad de nuestro Patrimonio
Histórico de agresores y especuladores, que
es lo que últimamente abunda en esta
“pobre” ciudad (según el sorprendente
informe de La Caixa). Cuando al político de
turno no le queda otra salida y se ve forzado
a dar una explicación pública sobre la Casa
Arizón, se reúne de inmediato con la
propiedad y comunican a la prensa que, ¡por
fin!, en esa última reunión –ya han sido
muchas las “últimas reuniones”-- se ha
llegado a un acuerdo y que “en dos
semanas”, como mucho, se empiezan las
obras. A comienzos de 1999 se anunciaba la
colocación de la “primera piedra” de ese
fantasmal “Hotel-Balneario” que todos
esperamos ver hace años. Resulta paradójico
esto de la primera piedra cuando desde 1988
lo que se está haciendo es, precisamente,
quitando piedras. Hasta 1999 no se aprueba el
Proyecto Básico de Rehabilitación, ¡once años
después de la adquisición!. Verdaderamente
escandaloso. Y las únicas actuaciones
“rehabilitadoras” que se han llevado a
cabo han sido el desmontaje de forjados en la
casa del siglo XVII y unas extrañas
excavaciones en los pavimentos, quizás
motivadas por el romántico afán de
encontrar el famoso “tesoro” escondido en
la Casa Arizón. Todo esto no ha hecho más
que debilitar cimientos y estructuras, acelerándose
el proceso de ruina y destrucción. Pero,
curiosamente, también han adaptado una
dependencia baja (calle Divina Pastora) para
oficina comercial de “Tenfa”, o sea, para
la urbanización de Martín Miguel. |

Escalera Casa siglo XVIII en 1995 |
Luego,
comienzan a marear la perdiz: que si en el
Convenio, suscrito entre la propiedad y el
Ayuntamiento (1995), el Ayuntamiento se comprometía
a hacer previamente un aparcamiento donde está
“El Rengue”...; que si el Ayuntamiento dice que
no puede echar a los vecinos de la zona, por lo que
el aparcamiento no se hace...; que si hay que
esperar a que se revise el PGOU... (revisado en
1997); que si ahora abrimos un expediente de ruina
--por el que se puede desalojar a los
inquilinos--...; que si todavía hay un
arrendatario en la Casa, por lo que no se pueden
comenzar las obras...; siendo una de las últimas
sorpresas el acuerdo plenario (29/06/01), un tanto
pantomímico –ya no hay quien se crea nada-, de
iniciar el expediente de expropiación...; y la
casa no se restaura..., y la “casa” por barrer.
Y el 2003...
Tras la
declaración de BIC en 2001, el señor
Olaciregui
Arrieta, en calidad de representante legal de la
sociedad mercantil Casa Grande Arizón, S. A.
declaraba que: “ahora procederemos a su
limpieza y apuntamiento y se cerrará
convenientemente al público” (Sanlúcar
Información, 30/06/01). Un poco tarde, ¿no?
¿A qué “público” se refiere? ¿a los
drogadictos que hasta ahora han tenido en este
Monumento su cortijo particular y contra los cuales
la policía no ha podido hacer nada porque la
“propiedad” no denunciaba, según nos comentó
el policía de turno hace unos años?. Este “público”
ha vivido en el Monumento todos estos años, con
entrada por un gran agujero practicado en la
fachada del Callejón de los Félix. Este “público”
ha carbonizado las hermosas puertas y barandillas
de caoba en hogueras para calentarse en invierno,
provocando varios incendios..., este “público”
ha contribuido de manera sistemática a la
destrucción del inmueble. Pero, ¿ha sido también
ese “público” el ha derribado las interesantísimas
bóvedas de arista que cubrían los almacenes del
siglo XVII con entrada por la calle Banda Playa?
Porque es difícil creer que esas magníficas bóvedas
se hayan desplomado por sí solas después de tres
siglos en pie.
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Patio Casa siglo XVII en 1995 |
El conjunto Arizón se
encuentra edificado sobre un espléndido
terreno de más de 5.000 m2 en
pleno centro urbano de Sanlúcar. Poco a poco
el inmueble se va desmoronando, convirtiéndose
en un apetitoso solar donde construir unos
estupendos y lucrativos “duplex” y
apartamentos... de lujo, claro, porque en un
solar tan “señorial” no se pueden
construir casas baratas o viviendas sociales.
¡Sería una contrariedad! Sí, probablemente
al nuevo conjunto residencial se le denomine
jocosamente “Palacio Arizón”, cuyo
nombre será lo único que quedará para las
generaciones futuras, como producto del
neocaciquismo liberal que estamos viviendo
especialmente en el sector de la construcción.
Y de la historia y el arte sanluqueños poco
o nada se sabrá. No cabe duda que esta clase
de empresas que se autodenominan “rehabilitadoras”,
así como los responsables políticos, son
los que están contribuyendo a que Sanlúcar
sea cada día más “pobre”. Esta falta de
voluntad política y dejación de funciones
están poniendo en evidencia la capacidad
del Ayuntamiento para gestionar las
competencias que, en materia de
Patrimonio Histórico, tiene actualmente
transferidas por la Junta de Andalucía. |
Según
el PGOU, en el entorno de la Casa Arizón
incluye la manzana delimitada por la Av. V
Centenario y las calles Divina Pastora, Banda de la
Playa y callejón de los Félix, el frente
edificado de la calle Divina Pastora y la parcela
colindante o medianera del palacio. Y, teniendo en
cuenta el carácter monumental de sus fachadas
principales a calle Divina Pastora y callejón de
los Félix y “el gran valor arquitectónico de
las mismas, se considera necesario un mayor
control de la formalización arquitectónica de
las fachadas que se enfrentan a éstas”. Ante
esto, cabría preguntar a la Gerencia de Urbanismo:
¿qué control se ha ejercido en las nuevos bloques
de pisos construidos en la Av. V Centenario, los
cuales han obstaculizado las excelentes
perspectivas visuales que se disfrutaban de la Casa
Arizón antes de su construcción?
En
los próximos días el Aula Gerión denunciará
formalmente, ante la Consejería de Cultura de la
Junta de Andalucía y la Dirección General de
Bienes Culturales, el estado de abandono de la Casa
de Arizón y exigirá que se tomen las medidas
oportunas para que lo que queda de este emblemático
Monumento sanluqueño no termine por desaparecer. |
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